Vinylux (Vintage Vinyl Design) es una idea que comenzó como el proyecto fin de carrera de Jeff Davis en la escuela de diseño de Rhode Island School. De eso hace cuatro años, en los que han dado un nuevo uso a alrededor de 200.000 discos. Las carátulas se reutilizan en postales o tapas para agendas, los discos se convierten en relojes, adornos o bandejas para aperitivos. Mi favorito es el bol para palomitas:
Puedes elegir entre distintos géneros: Rock, Soul, Jazz, Blues, 80s pop, Disco, Folk, Country, Classical… Son unos cachondos. Eso sí, nada de meterlos en el microondas o lavarlos en el lavavajillas.. a mano y con agua templada.
P.D.: Si teneís algún vinilo rallado en casa podeís probar a hacerlo vosotros mismos siguiendo los consejos de este otro personaje que he encontrado.
Y que nadie vaya a pensar mal. El señor que hay dentro del cono es Greg Kennedy, malabarista que durante años trabajó como ingeniero y cuyo gusto por la geometría y la física le ha llevado a desarrollar originales formas e intrumentos para desarrollar sus habilidades. Lo mejor es que lo veais. Más y más.
Desde 1972, el artista alemán Peter Dreher ha pintado cada día un vaso vacío, con diferentes tipos de luz, unas veces de día y otras de noche. Lleva pintados unos 3.500 vasos iguales.Dias del futuro pasado
Volvemos a la eterna pregunta ¿..y que es el arte?
Unos pueden decir que solo el un vaso pintado una y otra vez..
y otros; que cada cuadro es diferente y que el conjunto tiene su significado (que desconozco).
Personalmente creo que, el solo hecho de pintar el vaso cada dia tiene su valor..
..pero tambien lo tiene vaciarlo cada noche.
Indicado para sorprender en la primera cena con esa chica que acabas de conocer o reventar la cena navideña en la que te presenta a sus padres… resultón con una gelatina, inolvidable con un flan, este molde es ideal para ti que tienes aspecto nervioso y fama de tío raro.
Si la reposteria no es lo tuyo pero te seduce la idea de fabricar tus propios cerebros para llevartelos al monte y hacer punteria con ellos (por poner un ejemplo) en esta página de chalados del cerebro apuntan un par de recetas para una masa idonea:
1.5 tazas (360 ml) de mezcla instantánea para puré de papas
2.5 tazas (600 ml) de agua caliente
2 tazas (480 ml) de arena limpia
1 bolsa ziplock de un galón*.
Mezcla muy bien todos los ingredientes en la bolsa. Debe quedar con un peso de aproximadamente 1.35 kg., y la consistencia de un cerebro real.
Ideal, ya puedes hacer media docena y ver como caen desde el balcón de tu casa después de lanzarlos al grito de “¡Kennedy que te hicieron!” o estamparlos contra el escaparate de la panadería, sí, esa en la que compras croissants cuando vuelves de fiesta y la gente te mira mal…
La página, además de recordarnos como era el diseño web a principios de los 90, es un compendio de divertidas actividades para desarrollar con los niños un sábado por la tarde: dibujar un cerebro en un gorro de piscina, hacer neuronas comestibles o decorativas, contruir una columna vertebral con carretes de hilo vacíos o botones y mi favorito, el disfraz de neurona, posible bombazo de estos próximos carnavales y para el que por lo visto es imprescindible una gorra azul. Una pena no tener criaturas.
* Una bolsa Ziplock es una bolsa normal de cierre hermético y un galón son 3,785411784 litros.