Enzo Rossi describe de esta forma tan dramática sus sensaciones durante el mes en el que se propuso vivir como un mileurista. Director de la fabrica de pasta Campofilone, quiso un buen día experimentar lo mismo que los trabajadores a su cargo asignandose para ello un sueldo de 1.000 euros para sí y otros 1.000 para su esposa, que trabaja en la misma empresa. A pesar de sus esfuerzos no consiguió que el dinero le durase más de 20 días.