Acabo de regresar de un viaje de 15 días por Cuba en el que he visitado La Habana, Varadero, Santa Clara, Trinidad y Ciego de Ávila y en el que ha llovido durante la mayoria de días, ni que estuvieramos en Vitoria oiga. Los primeros días fueron los únicos en los que acompañó el tiempo y suerte que visitamos la playa de Varadero (dos días) antes de seguir con el viaje y que el tiempo se estropeara. No volvimos a pisar la playa. Todavía ando un poco desubicado por el viaje de vuelta y los horarios, intentaré comentar alguna impresión general…
Playa en Varadero
En Cuba circulan dos monedas, los pesos cubanos y los pesos convertibles o CUC, la moneda de los turistas. Un peso convertible equivale a 25 pesos cubanos y en principio el turista no puede manejar esta moneda y debe utilizar pesos convertibles, aunque hay lugares en los que aceptan las dos monedas. Un euro equivale a 1,20 CUC’s… más cosas… para entrar en el pais es necesario un visado (20 euros) y al salir se debe abonar un impuesto aeroportuario (25 euros) sin el que es imposible volar de vuelta, !!Conviene no olvidarlo!!
Estación de bus en Santa Clara
La opción más económica a la hora de alojarse es hacerlo en casas particulares, en las que la habitación doble oscila entre los 15 y 25 CUC’s por noche. Las casas particulares con permiso para ofrecer alojamiento a los turistas son aquellas que pagan un impuesto y lucen un distintivo azul en la puerta, similar a un ancla invertida. En el resto es ilegal, del mismo modo que pagar a alguien por realizar un desplazamiento en su coche particular.
En los desplazamientos de una ciudad a otra utilizamos el autobús y los autos particulares indistintamente. La única autopista del pais es realmente inquietante: Subvencionada con dinero sovietico, la caida del bloque comunista dejó la carretera a medio hacer, con la mitad del kilometraje original y los carriles sin pintar. Llena de baches, en algunos puntos ni siquiera hay una mediana para separar los dos sentidos, la gente hace autostop o vende frutas a lo largo del arcén y los animales cruzan libremente.
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Arboles en La Habana - zona Vedado
Comer cuesta alrededor de 3 CUC, precio por el que puedes comer un plato a base de arroz con frijoles (arroz moro), bistec de cerdo o pollo y ensalada o verdura ( habitualmente tres rodajas de tomate o pepino). La posibilidades de variar el menú son escasas: Bocaditos (sandwich) de jamon y queso y pizzas a 1 CUC son de las pocas variantes que resultan ecónomicas siempre que no se usen pesos cubanos. En establecimientos ‘para cubanos’ puedes tomar un cafe por 10 centimos de euro o cerveza de barril por 25. Un día cenamos cuatro personas (arroz + cerdo + 2 mojitos por cabeza) por 110 pesos cubanos, unos cuatro euros y algo. En contraste, en cafeterias para turistas pueden llegar a cobrar 2,40 CUC’s por un café con leche (aquello fue ver la carta y salir corriendo).
Continuara… Más fotos en Flickr (que utilizo por primera vez, qué emoción).
El pasado 29 de Mayo se cumplían diez años del fallecimiento de Jeff Buckley, cantautor y guitarrista. La fecha me ha pillado de viaje por Cuba, y como más vale tarde que nunca sirva como homenaje a su música este video con las versiones acústicas de los temas So real y Last Goodbye - contenidas en el único y magnífico disco de Jeff Buckley, Grace-. (la semana que viene tocará hablar del viaje).
Relacionado (vía Usónica C&P): “Para conmemorar el décimo aniversario de la muerte de Jeff Buckley, se va a editar el próximo 22 de Mayo So Real: Songs From Jeff Buckley. En este recopilatorio se incluyen temas de Live at Sin-E, sus primeras grabaciones; de Grace, su obra maestra; y de Sketches for my sweetheart the drunk, los retales del álbum que no pudo llegar a completar. También se incluye un DVD con un documental.”
Hace un par de días os hablaba de una canción que había descubierto gracias a un anuncio. Seguro que a vosotros también os ha pasado que habéis oído una canción en la tele o en una película y no hay forma de encontrar al autor. El otro día buscaba otra de esas canciones de anuncio y me encontré con esta magnífica web: De quien es la canción. No sólo te descubren al grupo o solista que interpreta la canción que buscas sino que además te da interesante información y enlaza con otras canciones que te pueden interesar.
Admito que me sorprendió esta película, esperaba algo en la línea de Rebelión en las aulas pero nada más lejos de esto. No hay profesores ejemplares ni alumnos incorregibles, sino personas con su parte buena y su lado oscuro a las que acabas cogiendo cariño a pesar de sus defectos, o precisamente por ellos, porque te acercan a ellos. No es por lástima o compasión sino más bien por empatía, porque todo el mundo puede estar jodido y cometer errores.
Sí para un actor el tener talento interpretativo es importante más aún lo es saber elegir bien los papeles, Ryan Gosling parece que lo consigue alternando películas independientes (The believer) con blockbusters (El diario de Noa) aunque aún no ha logrado aun una fama destacable. En Half Nelson (por la que consiguió una nominación al Oscar) da vida a un profesor de colegio a la deriva, está enganchado a la droga y aunque es un buen maestro no termina de desarrollar sus proyectos vitales. Sharika Epps, una joven e interesante actriz, es Drey cuyo hermano está en la cárcel y está bajo la protección de un pequeño traficante amigo de este. Entre ambos surge una extraña amistad que puede salvarlos o hundirlos definitivamente.
Ryan Fleck en su primer éxito como director construye una historia que nos sacia de realismo. No se queda únicamente en el drama personal y trata de trasladarnos su perspectiva acerca de la sociedad y su evolución. A través del profesor protagonista radia su mensaje centrado en el avance de los derechos civiles en la sociedad americana. Me parece una muy buena película que quizás está pasando de puntillas a la sombra de los rompetaquillas que pueblan la cartelera.
“Mushaboom” es otra de esas canciones que descubre uno gracias a anuncios de la tele. Feist es la chica que la canta. Pop dulce, fresquito y agradable.
Cuando leí La invención de la soledad hace un par de años Paul Auster me pareció complicado de leer pero aun así interesante. Es uno de los grandes escritores contemporáneos así que no podía negarle una se- gunda oportunidad. En esta ocasión, con La noche del oráculo se me ha presentado más accesible. Se trata de un argumento imprevisiblemente redondo, donde va hilando pequeñas historias inacabadas al hilo principal que vive el narrador: Sid Orr.
Orr es un escritor que después de una grave enfermedad trata de reanudar su vida al lado de su esposa. Vuelve al trabajo escribiendo sobre la fatalidad de la vida quizás porque sea halla inmerso en ella. Sufre las cosas negativas que suceden en la vida, las cuales no podemos controlar y que no tienen porque significar el fin sino lo que queda por delante. Padece también la responsabilidad del escritor, no me refiero a la responsabilidad social que puede sufrir el escritor político, sino a los efectos que produce su obra en su propia vida, en su equilibrio emocional.
Literatura dentro de la literatura para justificar el patchwork de historias que va desgranando, tomando y abandonando pero sin dejarnos a medias, porque quizás no sea el final lo más importante si no dar un paso adelante. Uno de los aspectos que más me ha gustado es la forma de abordar la incertidumbre en la que sucumbe el protagonista en determinados momentos con la que me he sentido identificado. Me ha recordado en varios aspectos a una novela de Juan José Millás que leí hace tiempo “Tonto, muerto, bastardo e invisible” aunque solo haya sido a su recuerdo deformado. Son unas 250 páginas muy recomendables, siendo muy fáciles de leer es una buena oportunidad de disfrutar de literatura de calidad.