Love is in the Air

Hoy es el día de los enamorados. Recomendamos los abrazos, besos y sonrisas cotidianos frente a las manufacturas de mal gusto o los vegetales mutilados en el día señalado.
Enviar comentario 14 Febrero 2007

Enviar comentario 14 Febrero 2007
La primera sensación que percibe uno al llegar al aeropuerto de Bangalore viene a través del olfato y es que un fuerte olor te invade nada más bajarte del avión. Ese olor no te deja durante todo el viaje, lo encuentras en las especias en la comida, en el humo del tráfico, hasta en la moqueta del hotel. El tráfico es otra de las cosas que más llama la atención. Dentro del caos que aparenta se rige por unas normas que como occidentales no podemos entender pero que aunque parezca increíble lo mantienen en orden. Los compañeros de allí me dijeron que no suele haber muchos accidentes aunque nuestro taxi estuvo a punto de atropellar a una vaca la primera noche.
No puedo evitar repetirme con lo de la comida, ya dije en mi primer post que pica como mil demonios, como beber tabasco a morro. No suelo ser reticente a las novedades, me gusta experimentar y traté de disfrutar pero el estómago me jugó una mala pasada y los últimos días toda lo que oliese a comida local me echaba un poco para atrás. Espero que se me pase el trauma para la próxima vez. En contra de lo que mucha gente suele creer no hay problema en comer vaca, estuve en un par de sitios donde nos pusieron unos buenos solomillos de ternera (en uno de ellos los camareros iban vestidos de vaqueros, uouu!!).
No puedo mojarme demasiado a la hora de opinar sobre la sociedad de allí porque en una semana y a pesar de haber hablado con gente que lleva bastante allí, no conozco lo suficiente como para ser justo. A primera vista se hace evidente que la situación de la mujer es bastante precaria. Están sobreprotegidas por sus familias y no está bien visto que trabajen fuera de casa, una vez han sido sido madres ya es muy improbable que sigan trabajando. Muchos matrimonios siguen siendo por acuerdo entre las familias, la novia debe aportar una dote y los novios no se conocen hasta la boda.
Existe un gran contraste entre el nivel de vida que lleva la gente. Te encontrarás a no pocos críos, descalzos y con los mocos sin limpiar, pidiéndote en la calle justo antes de entrar a un garito de lujo. Verás un carro tirado por burros siendo adelantado por un Toyota Land Cruiser del copón. La carretera está asfaltada pero hay mucho polvo en la calle, las calles están sin terminar y hay casas desvencijadas pero también un buen puñado de edificios lujosos de las grandes multinacionales.
Me gustaría haber visto muchas más cosas pero cinco días y encima trabajando no dan para mucho más. Pronto tendré la oportunidad de volver y espero tener más cosas que contar.
5 comentarios 13 Febrero 2007
Al más puro estilo postsecret, nos llega theartofquitting

Inspiración para todos esos que han pensado en dejarlo
Enviar comentario 12 Febrero 2007
Nuestra existencia no es más que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad.
1 comentario 12 Febrero 2007
Enviar comentario 9 Febrero 2007

Muchachada veraneando en Torrevieja
Visto en el flickr de Zokete
1 comentario 8 Febrero 2007
Al bajar del metro cruzaba unas vías, luego otras y después de caminar durante diez minutos llegaba al trabajo. Repartía publicidad. Era un pequeño almacén de dos plantas junto a un parque. La primera planta era el almacén propiamente dicho, donde se guardaba todo el papel que teníamos que repartir, apilado en montañitas a ambos lados del estrecho pasillo central, la montañita de Miró, la montañita de Bazar Regalo, la montañita de BAUHAUS… y más cajas con los folletos más pequeños. A la derecha quedaban las escaleras para subir al piso de arriba y junto e ellas una maquina de café. Un poco más al fondo una puerta de cristal que daba a un patio interior, que era donde estaba el baño. En el baño había macetas vacías, montones de rollo de papel higiénico y posters del F.C. Barcelona de Cruyff. En la planta superior estaban los despachos.
La empresa la dirigían dos hermanas, una se encargaba de la logística y otra de la contabilidad. A la segunda casi no la veíamos, la primera era una perra de mucho cuidado. Se llamaba María, como la virgen María, un capricho de sus padres, imagino. El siguiente escalafón en la empresa era el de los conductores de furgonetas. Había cuatro furgonetas y cuatro conductores, y cada conductor era el responsable de un grupo de reparto. Las jefas y los conductores eran españoles, el resto eran todos extranjeros menos yo, ecuatorianos y marroquis principalmente. Los repartidores nos comíamos la peor parte del asunto: Cargar y descargar las furgonetas al llegar por la mañana, luego repartir todo aquel papel por los buzones de pueblos y barrios desconocidos, cinco horas caminando cargados como mulos, aguantando alguna que otra bronca en persona o a través del interfono, unos pocos insultos, y vuelta a la furgoneta. Hasta el día siguiente.
Era un trabajo para pobres diablos, muchachos y no tan muchachos, haciendo por vivir pero perdidos de la vida, caminábamos como si nada. Y lo hacíamos muy rápido.
El panorama humano deprimía al más pintado. No hice ningún amigo, tenía bastante con mis miserias como para hacerme cargo de otras nuevas, eso si que no. Varios compañeros no se podían ni ver y se ponían a parir continuamente, los conductores sobre todo. El único que de cuando en cuando me arrancaba una sonrisa era un ecuatoriano alcohólico de treinta años. Se llamaba Sócrates. No creo que lo hiciera deliberadamente pero casi siempre esperaba al domingo para agarrarse la curda más gorda de la semana. Los lunes, cuando no se quedaba cómodamente en su casa, aparecía con una resaca de antología. A la jefa aquello no le parecía demasiado bien y el día que Sócrates volvía a aparecer por allí le decía de todo delante de todos antes de despedirlo. A los dos días Sócrates imploraba perdón y volvía trabajar para volver a faltar de nuevo antes de un mes; otra vez los gritos y los reproches, otra vez el arrepentimiento; aquel simulacro de tragedia se repetía regularmente. Su actitud despertaba en mí una gran ternura, y fue lo más cercano a la amistad que experimenté en aquel trabajo. Sufrir el rigor del mismo frío y la misma lluvia, soportar las mismas miradas de desprecio, padecer juntos una misma cosa es algo que acaba por unir a los humanos; por lo visto mi condición de reptil no me permitía experimentarlo plenamente, lo sentía en mi interior como una cepa de vid que no termina de agarrar del todo, incapaz de crecer y ofrecer su fruto.
Los pobres diablos decían: Estoy esperando a que mi padre salga de la cárcel para ir a trabajar con él, por lo menos en la obra se aprende algo. Y no les faltaba razón. Los pobres diablos decían mi mujer esta embarazada otra vez, ya es la tercera, y yo con este curro de mierda, joder. Decían: No creo que pueda trabajar en otra parte, la gente desconfía de los que hemos estado en la cárcel. También: Mi mujer no lo sabe, pero estoy con una niña de quince para ver si le rompo el culo. Este último se llamaba Giovanni, un ecuatoriano de diecinueve años, su mujer tenía dieciocho y estaba embarazada de aquel mierda. Sólo hablaba de sodomizar adolescentes, del próximo móvil que se compraría y de comprarle unas Nike a su niño en cuanto naciese. Historias de mierda para un trabajo de mierda, en aquel ambiente lo más difícil era mantenerse cuerdo.
Yo hacía por no creerme todo aquello, pensar que no era real, que todo era una broma. No mires, no creas, me decía. Luego me preguntaba que estaba haciendo allí. Aguanté aquello durante un año, de primavera a primavera, de todos los trabajos que he tenido fui a encallarme en el peor de todos. Lo dejé tarde pero lo dejé a tiempo, en cualquier caso. Una temporada más allí y creo que si alguien hubiera abierto mi pecho no habría encontrado más de medio corazón. Y no digo que ahora tenga mucho más, ni que medio sea una mala cosa, ojo, todo es cuestión de querer entretenerse, todo menos el trabajo, el corazón ya lo sentía menguar.
5 comentarios 7 Febrero 2007
via: comandoefe
Estos de la agencia Saatchi&Saatchi de Dinamarca definitivamente habían fumado algo cuando pensaron en esta acción viral para Quicksilver.
El video.. espectacular llamativo, pero desde luego, esto no es lo que yo considero surf.
Además,hace tiempo que oxbow le propuso la idea a Laird Hamilton.

Enviar comentario 6 Febrero 2007
Como sabéis he pasado una semana en India y como dije era por cuestiones de trabajo por lo que no tuve demasiado tiempo para hacer turismo ni sacar demasiadas fotos. Otro día os dedico unos minutos para contar mis impresiones sobre lo que conocí en tan poco tiempo.
El tráfico en Bangalore es caótico, de hecho, en las propias matriculas de los rickshaws se puede leer:
Topicazo al canto. No puede faltar una foto de una vaca en medio de la carretera.
No todo son prisas en las carreteras indias, el chofer del taxi se toma una pausa en un semaforo.
Jugando al cricket con los compañeros de trabajo:
Bonita vista desde el campo de cricket (un poco manida):
Una de las avenidas cerca de la zona de compras:
12 comentarios 4 Febrero 2007
Navegando porai , me he tropezado con la obra de Peter Dreher.


Desde 1972, el artista alemán Peter Dreher ha pintado cada día un vaso vacío, con diferentes tipos de luz, unas veces de día y otras de noche. Lleva pintados unos 3.500 vasos iguales.Dias del futuro pasado
Volvemos a la eterna pregunta ¿..y que es el arte?
Unos pueden decir que solo el un vaso pintado una y otra vez..
y otros; que cada cuadro es diferente y que el conjunto tiene su significado (que desconozco).
Personalmente creo que, el solo hecho de pintar el vaso cada dia tiene su valor..
..pero tambien lo tiene vaciarlo cada noche.
2 comentarios 2 Febrero 2007
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